Una casa marcada por un crimen
La historia comienza el 13 de noviembre de 1974, cuando Ronald DeFeo Jr. asesinó a seis miembros de su familia en una vivienda situada en el 112 de Ocean Avenue, en Amityville. El crimen conmocionó a Estados Unidos y dejó la casa vacía durante meses.
Un año después, en diciembre de 1975, George y Kathy Lutz se mudaron a la vivienda junto a sus tres hijos, ignorando que solo permanecerían allí 28 días.
Fenómenos inexplicables
Según el testimonio de la familia Lutz, desde los primeros días comenzaron a suceder hechos extraños:
puertas que se abrían solas, olores nauseabundos sin origen aparente, enjambres de insectos en pleno invierno y cambios bruscos de temperatura.
George Lutz aseguraba despertarse cada noche a las 3:15, la misma hora en la que se produjeron los asesinatos. Kathy afirmaba sentir presencias invisibles y uno de los niños decía hablar con una “amiga” que nadie más veía.
La huida
La situación se volvió insostenible. Tras casi un mes de miedo constante, la familia abandonó la casa dejando todas sus pertenencias atrás. Posteriormente, sacerdotes, investigadores y periodistas visitaron el lugar, algunos afirmando haber experimentado sensaciones físicas intensas.
¿Fraude o terror auténtico?
El caso de Amityville ha sido cuestionado durante décadas. Algunos investigadores apuntan a exageraciones o intereses económicos, mientras que otros sostienen que no todos los fenómenos pudieron ser explicados.
Lo cierto es que los asesinatos ocurrieron, la estancia de los Lutz está documentada y el relato se convirtió en uno de los expedientes sobrenaturales más famosos del siglo XX, aún hoy sin una explicación definitiva.
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