✅ Sánchez desata la polémica al permitir la llegada a Canarias de un crucero con brote de hantavirus

Crece la presión política y social por la llegada del MV Hondius a Canarias

El Gobierno defiende el protocolo sanitario ante la alerta epidemiológica en el puerto. La opacidad informativa dispara la alarma social y las exigencias de cuarentena inmediata.

hazlo en una linea  Imagen de protesta política con Pedro Sánchez, un barco tachado y virus, rechazando el desembarco del MV Hondius en Canarias.
Imagen difundida por HazteOír en contra del desembarco del buque Hondius

✍COINPE/

El Gobierno de Pedro Sánchez ha anunciado la llegada prevista este sábado 9 de mayo a Canarias del crucero MV Hondius, en el que se habría detectado un brote activo de hantavirus, concretamente de la cepa Andes, considerada especialmente peligrosa por su capacidad de transmisión entre humanos y su elevada tasa de mortalidad. Según las informaciones difundidas, ya se habrían confirmado tres fallecidos relacionados con el brote.

El anuncio coincide con el final del juicio relacionado con la presunta corrupción socialista, en el que figuran como principales implicados Koldo García y José Luis Ábalos, antiguos colaboradores de máxima confianza del presidente del Gobierno. Para determinados sectores críticos con el Ejecutivo, esta coincidencia temporal no sería casual y respondería a una estrategia política destinada a desviar la atención mediática de los escándalos que afectan al entorno de Moncloa.

Desde estas posiciones se sostiene que el Gobierno atraviesa uno de sus momentos de mayor desgaste político debido a las acusaciones de corrupción y al creciente cuestionamiento de la versión oficial basada en el desconocimiento de los hechos investigados. En este contexto, consideran que la crisis sanitaria vinculada al crucero serviría como una gran cortina de humo para monopolizar la atención pública y mediática.

Las críticas se intensifican por la decisión de permitir la llegada del barco a Canarias, pese a que otros países habrían mostrado reticencias a aceptar el atraque. Según estas denuncias, Cabo Verde habría rechazado recibir el crucero, mientras que Países Bajos, país de origen de la naviera y con amplios recursos sanitarios, únicamente estaría aceptando la evacuación de los casos más graves.

Los sectores contrarios a la medida acusan al Ejecutivo de trasladar a los ciudadanos españoles el riesgo sanitario, el coste económico y la preocupación social derivados de la gestión de esta emergencia. También denuncian la supuesta falta de transparencia en la toma de decisiones, señalando que el Gobierno canario no habría participado plenamente en el proceso ni existiría un protocolo público claramente explicado a la ciudadanía.

El presidente autonómico canario, Fernando Clavijo, habría manifestado públicamente su rechazo a la llegada del barco al archipiélago. Sin embargo, según estas críticas, el Gobierno central y el Ministerio de Sanidad mantienen su decisión de permitir el atraque.

La ministra de Sanidad, Mónica García, también ha sido objeto de acusaciones por parte de quienes consideran que la actuación del Ejecutivo estaría condicionada por criterios políticos y por la influencia de organismos internacionales como la OMS. Estas voces sostienen que existen alternativas para asistir a los pasajeros sin necesidad de desembarcar en territorio español, como el uso de barcos hospital, asistencia marítima especializada o aviones medicalizados para trasladar a los afectados directamente a sus países de origen.

Los críticos con la medida afirman que la situación no responde únicamente a una cuestión sanitaria, sino a una operación política destinada a minimizar el impacto mediático de los casos de corrupción que afectan al Gobierno. Por ello, han iniciado campañas y peticiones públicas para exigir que no se permita el desembarco del MV Hondius en Canarias y reclamar mayores garantías para la protección de la salud pública.

En paralelo, reclaman al Ejecutivo canario que mantenga su oposición a los planes del Gobierno central y exigen una explicación clara sobre el cambio de criterio producido en apenas unos días. Recuerdan que inicialmente se había planteado trasladar a los enfermos mediante vuelos medicalizados hacia Países Bajos, permitiendo que el crucero continuara su ruta sin necesidad de hacer escala en España.

Para estos sectores, la modificación posterior de esa estrategia demostraría una improvisación preocupante y reforzaría la sospecha de que el Ejecutivo está utilizando la crisis sanitaria con fines políticos. Mientras tanto, continúan aumentando las presiones para que las autoridades reconsideren la operación antes de la llegada prevista del barco a Canarias.

La organización Hazte Oír ha pedido a los ciudadanos firmar una petición para exigir que no se ponga en riesgo la vida de los españoles y reclamar que el crucero no desembarque en territorio canario.


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