✍️ Silvia Pérez: Subdirectora, sanitaria, terapeuta de animales, y especialista en dietética y nutrición/
¿Qué dice de nuestra sociedad el hecho de que preguntemos cada vez más a una inteligencia artificial?
El auge de la inteligencia artificial no debería analizarse únicamente como un avance tecnológico, sino como un síntoma social. La cuestión relevante ya no es qué puede hacer la IA, sino por qué tantas personas han incorporado una máquina como intermediaria habitual para pensar, decidir o interpretar la realidad.
Nunca habíamos tenido tanto acceso a información y, sin embargo, nunca habíamos mostrado tanta necesidad de que alguien —o algo— nos ayude a ordenarla. La IA aparece en un contexto de saturación, ruido constante y pérdida de referencias claras. No se le pregunta solo por eficiencia, sino por orientación.
Este fenómeno revela un cambio profundo: delegamos parte del proceso reflexivo no por incapacidad, sino por agotamiento. Vivimos en una sociedad que exige opinión inmediata, respuesta rápida y posicionamiento constante. En ese escenario, la inteligencia artificial funciona como un filtro que reduce complejidad, suaviza la incertidumbre y ofrece una sensación de control.
Pero esa comodidad tiene un coste. Cuanto más externalizamos el esfuerzo de analizar, contrastar y dudar, más frágil se vuelve el pensamiento propio. El riesgo no está en que la IA “piense por nosotros”, sino en que dejemos de entrenar el hábito de pensar sin asistencia.
La inteligencia artificial no tiene criterio, contexto vital ni responsabilidad moral. Somos nosotros quienes decidimos si la usamos como herramienta o como atajo. El debate real no es tecnológico ni ético en abstracto, sino cultural: qué tipo de ciudadanos estamos formando en una sociedad que prefiere respuestas claras a preguntas incómodas.
Tal vez la pregunta no sea qué puede hacer la inteligencia artificial, sino qué estamos dejando de hacer nosotros.







0 Comentarios
Gracias por dejar su comentario en el Periódico de Baleares. No dude en dirigirse a nuestro equipo de redacción para cualquier sugerencia u observación. Comentarios ofensivos serán borrados y el usuario/a bloqueado. El Periódico de Baleares no se hace responsable de los comentarios publicados por los lectores.