El cielo se quebró en sombras y lamentos,
el viento arrastró suspiros de desesperanza.
Clavos que rasgaron la carne divina
marcaron la eternidad con un dolor humano.
Su cuerpo, templo de la pureza,
colgaba entre dos ladrones y la indiferencia del mundo.
Cada gota de sangre caía
como un río que llora la injusticia de la humanidad.
La corona de espinas no era solo un tormento,
sino un espejo de nuestro pecado,
que perforaba la frente del inocente
y atravesaba las almas que miraban sin ver.
El sol se escondió detrás de nubes grises,
la tierra tembló y las piedras lloraron.
“El abandono” susurró la voz quebrada,
y el mundo contuvo la respiración ante el misterio del amor.
Cada respiración era un sacrificio,
cada mirada al cielo un perdón silencioso.
El cuerpo exhausto, los huesos dolientes,
pero el corazón latía con misericordia infinita.
El manto de la noche cubrió el Gólgota,
y con él, el peso de nuestros errores,
la carga de cada lágrima no llorada,
cada acto de indiferencia, cada egoísmo humano.
Y cuando su aliento se extinguió,
el velo del templo se rasgó en dos,
como si el cielo llorara por la humanidad
y abriera la puerta a la esperanza imposible.
Reflexión:
La muerte de Jesús en la cruz es un abismo de dolor que revela el límite del sufrimiento humano. Pero también es un faro de amor absoluto, capaz de abrazar el pecado y la desesperanza sin medida. Nos enseña que incluso en la caída más profunda, el sacrificio y la entrega transforman el dolor en redención. La cruz es, entonces, el lugar donde el sufrimiento se convierte en luz, y la muerte, en un puente hacia la vida.
👉 Si quieres leer más artículos del autor, enlace: Francisco José Castillo Navarro
FJCN


.jpg)



.png)

7 Comentarios
Leer esas palabras me estremecido, que bonito escribes
ResponderEliminarLeí que ganaste un premio internacional de literatura, no me extraña escribes de una manera que llega al corazón, gracias por hacerlo
ResponderEliminarImpresionante este poema se lo he leido a mi pareja y le he engachado al periodico sigue asi vales mucho
ResponderEliminarQue bonitas palabras que Dios te protega
ResponderEliminar"¡Está padrísimo!"
ResponderEliminarMe dejó sin palabras, me encantó mucho
ResponderEliminarSolo pido que Dios te de fuerza y salud para que sigas escribiendo, enhorabuena
ResponderEliminarGracias por dejar su comentario en el Periódico de Baleares. No dude en dirigirse a nuestro equipo de redacción para cualquier sugerencia u observación. Comentarios ofensivos serán borrados y el usuario/a bloqueado. El Periódico de Baleares no se hace responsable de los comentarios publicados por los lectores.