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✅ Pensamientos de Joaquín Amills: las palabras que mueven a la reflexión

Reflexiones de Joaquín Amills que publicamos íntegramente

De la conversación privada a nuestras páginas: transcribimos de forma íntegra las reflexiones de Joaquín Amills.

Pensamientos de Joaquín Amills: el valor de la memoria y la esperanza compartida
Joaquín Amills es el cofundador y presidente de la Asociación SOS Desaparecidos

Francisco José Castillo Navarro
Por: Francisco José Castillo Navarro
Director General Grupo Periódico Baleares | Presidente Fundador AMC | Ganador III Concurso Internacional de Microrrelatos “Microdragones”.

¿Cómo empezar? Para quien no lo conozca, Joaquín Amills es el cofundador y presidente de la Asociación SOS Desaparecidos; pero, primero de todo, es una gran persona y un luchador que, como él me dice que también lo ve en mi persona, "a pecho descubierto". Lo que ves es lo que hay sin dobleces ni falsedades.

Cuando emprendí esta andadura hace ya más de seis años, uno de mis primeros refugios fue la voz de Joaquín. Al hallar en él a un ser entrañable y cercano, no dudé en ofrecer la humilde arquitectura de este medio como un altavoz constante. El compromiso era tan sencillo como sagrado: extender un hilo de esperanza a cada familia sumida en la zozobra y evitar, a toda costa, que las personas desaparecidas quedaran sepultadas bajo el cruel polvo del olvido.

A lo largo de este tiempo, los vientos del destino no han propiciado un abrazo personal, pero la distancia jamás ha enfriado la alianza. Nuestras voces se han entrelazado mediante frecuentes llamadas y cálidos mensajes de texto, manteniendo intacta la devoción del primer día. En una de nuestras últimas confidencias, un audio reflexivo reverberó en mi alma con una luz tan profunda que supe que no debía quedar solo para mí.

Con la generosidad que lo caracteriza, Joaquín otorgó un ilusionado y firme a mi petición de abrir sus palabras a la comunidad. Hoy, con la máxima gratitud, abrimos las páginas de Periódico de Baleares para transcribir íntegramente ese mensaje, compartiendo con nuestros lectores.

Reflexiones de Joaquín Amills

"Totalmente de acuerdo, amigo. Yo creo que tú eres mucho más joven que yo. Este mes cumplo los 69, el día 31, y no se entiende.

Yo pertenezco a la generación, creo que traumada, porque creíamos en una libertad. Salíamos a las calles a correr delante de los grises, pidiendo libertad, amnistía y estatuto de autonomía, pero entendiendo que éramos una nación, que luchábamos por toda la nación, por España, sintiéndonos españoles y catalanes.

Me acostumbré desde los 13 años a correr delante de los grises, a tener una infancia en la cual estaba prohibido hablar en catalán en público, pero dentro de las casas hablábamos en catalán. Yo, con 7 u 8 años, iba a un sótano a las 7 de la tarde a aprender a leer y escribir en catalán, junto con gente mayor; yo era el único niño. No entendía por qué iba a una escuela a aprender castellano y luego el catalán tenía que aprenderlo a escondidas.

Soy de la generación que cuando murió Franco abrimos una botella de champán, en contra de que todo el mundo, la gente mayor, temía un levantamiento militar, veía el miedo. Bueno, nosotros, los jóvenes, lo que hicimos fue una fiesta a escondidas, en mi caso en Montjuic. Y luego vimos cómo todo se deterioraba, esa libertad en la que creíamos, esa democracia en la que creíamos, hasta llegar a este resultado.

Nosotros somos la herencia de gente que luchó. Luchó por una jubilación digna, luchó por una edad razonable para jubilarse, luchó por una Seguridad Social digna, luchó por muchísimos derechos a pesar de que les costara la cárcel o muchísimas cosas más, pero lucharon.

Nosotros nos hemos aborregado. Nos amplían la edad de jubilación, nos restan la cantidad a cobrar... Vemos cómo los que hemos trabajado toda la vida, desde los 14 años, tenemos pensiones de mil y algo, cuando se está invirtiendo y gastando tres veces más en personas que vienen ilegalmente a nuestro país. Y eso no es discriminar, ni mucho menos. O sea, que vengan con papeles, que vengan con permiso de trabajo y que tengan todos los derechos que tenemos nosotros.

Cuando murió Franco tenía yo 18 años; mi primera manifestación fue con 14 años y nos molieron a palos. Casi todos los domingos íbamos a manifestarnos en el Paseo San Juan, el Arco del Triunfo o la Plaza Urquinaona de Barcelona... o mejor dicho, a correr. Éramos jóvenes y, claro que teníamos miedo, pero creíamos en una democracia muy lejos de esta dictatocracia."

Ese mangoneo es difícil de aceptar, pero lo más difícil es la sociedad que estamos creando. Una sociedad que no se rebela, una sociedad que, indignada, no dice: '¿Cómo nos vamos a jubilar a los 67 años?'. No, nuestros padres lucharon por esto y consiguieron esto. Y esto no era gratis. La jubilación no te la regalan, la jubilación la ganas durante tu época de trabajo, con tu esfuerzo, con tu sacrificio y con la solidaridad de todos los españoles. Así que no me vengan con eso.

Pasamos de que antes ibas al médico de un día para otro, a que ahora tienes que pedir cita para tu médico de cabecera y te dan cita a los 10 días. Y si no, tienes que madrugar para, a las 6 de la mañana, hacer cola y que a las 8 te den un número para ese día, sabiendo que el médico solamente va a tener disponibles dos o tres números. Increíble. Y esperar para un especialista tres, cuatro o cinco meses.

Si tienes una enfermedad grave, entre que vas al médico de cabecera, te deriva al especialista, el especialista te manda las pruebas, te haces las pruebas, se las mandan al especialista, el especialista las ve, y entonces te manda a otro especialista o te amplían las pruebas (porque no se atreven a hacerlas todas de golpe y tienen que ir haciéndotelas una por una: primero una radiografía, luego una ecografía, luego un TAC, luego ya una prueba nuclear)... así te tiras un año. Un año en el que tu enfermedad ha ido avanzando. Y ya ni hablemos de rehabilitación. Tener un dolor e ir a rehabilitación... ¿qué sentido tiene que te atiendan a los 8 meses?

¿Eso es lo que hemos ganado? ¿Esa es la democracia que nos merecemos? ¿Esta es la sociedad por la que nuestros padres y nuestros abuelos lucharon? ¿En serio? No. Yo creo que pertenezco a la gran mayoría de españoles que, cuando llegan las elecciones, tenemos que elegir quién es el menos malo, no el mejor. Yo hace muchísimos años que no sé qué es votar al mejor. Voto al que pienso que es menos malo.

Y mientras, la sociedad, como tú bien dices, es todo alegría por un partido de fútbol, alegría porque empieza la Liga... Somos campeones del mundo, pero, ¿qué carajo me importa ser campeones del mundo cuando tenemos gente que muere en las listas de espera? ¿Qué carajo me importa cuando vas a urgencias y te tiras 8, 9 o 10 horas de espera? ¿Qué carajo me importa ser campeones del mundo si no hay especialistas en urgencias, por ejemplo, de oftalmología? ¿Qué carajo me importa que una persona se tenga que jubilar a los 65 o ahora a los 67 años y, si se jubila antes, le van a joder una parte de lo que ya ha pagado al Estado? Entonces, no. Me alegro mucho de que seamos campeones del mundo, pero estamos a la cola."

Quiero agradecerte sinceramente el impulso y la fuerza diaria que me brindas para seguir adelante en esta lucha constante, manteniendo un periodismo independiente y libre de la influencia de cualquier poder político o fáctico. Saber que cuento con un respaldo incondicional como el tuyo, reafirma mi compromiso de defender una información auténtica y sin ataduras, demostrando que la verdadera independencia comunicativa aún es posible.

Confío en que muy pronto podamos conocernos personalmente y compartir ese espacio de diálogo en la entrevista pendiente. Muchas gracias de corazón por tu apoyo constante y por poner en valor el esfuerzo diario que sostiene esta labor.

"Sostener la libertad de informar no es solo un oficio, sino el acto diario de no permitir que nadie decida qué verdades merecen ser contadas."

— Francisco José Castillo Navarro
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