UNICEF alerta sobre el grave impacto del conflicto en la infancia de Líbano
La crisis en Líbano deja cifras devastadoras: cientos de menores muertos, escuelas destruidas y una generación abocada al trabajo infantil y al hambre.
Cuatro de cada cinco hogares en Líbano tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas, ya que el conflicto agrava años de crisis económica y empuja a los niños y niñas al hambre, los aleja de la educación y los obliga a trabajar, ha advertido hoy UNICEF.
El nuevo informe de UNICEF, Una pesadilla persistente, revela el creciente impacto de la crisis en los niños, niñas y jóvenes de todo Líbano. Más de uno de cada cinco hogares encuestados el 22% señaló que sus hijos se habían acostado con hambre en las dos semanas anteriores, mientras que el 31% afirmó que no habían recibido la atención médica que necesitaban, principalmente porque las familias no podían costearla. El 14% indicó que al menos uno de sus hijos trabajaba, más del doble del porcentaje registrado en enero de 2025.
El conflicto ha tenido consecuencias devastadoras para la infancia. Desde el 2 de marzo de 2026, al menos 261 niños y niñas han muerto y 1.056 han resultado heridos: una media de siete niños muertos o heridos cada día durante seis meses. Se estima que el 12% de los niños y niñas heridos vive ahora con una discapacidad.
La educación de la infancia también se ha visto gravemente interrumpida. Unas 436 escuelas han sufrido daños o han quedado destruidas, lo que deja a cerca de 100.000 niños y niñas en riesgo de quedarse sin aula, mientras que 86 docentes han muerto o resultado heridos. En el ámbito familiar, el 46% de los hogares afirmó haber reducido el gasto en educación y el 17% señaló que sus hijos habían tenido que dejar de asistir a la escuela. Entre los niños y niñas que sí acudían a clase, el 29% no podía aprender al ritmo esperado, a menudo debido a dificultades para concentrarse y al malestar emocional.
Más allá de la destrucción visible, el impacto psicológico también es profundo. Se estima que 770.000 niños y niñas han sufrido malestar psicológico durante los últimos seis meses. Más de la mitad de los hogares afirmó que el bienestar emocional de sus hijos había empeorado, mientras que casi dos tercios el 63% señalaron que estaban ansiosos o nerviosos.
Las oportunidades para la juventud de Líbano también se están reduciendo. Una evaluación anterior de UNICEF, realizada este año, reveló que solo el 22% de los jóvenes de entre 18 y 25 años estudiaba en la escuela o la universidad, en gran medida debido a barreras económicas, mientras que, en el momento de la encuesta, el 67% estaba desempleado. Los resultados muestran las crecientes dificultades que afrontan los jóvenes para continuar su educación, acceder a servicios y construir su futuro en Líbano.
UNICEF continúa respondiendo a las necesidades humanitarias urgentes, entre otras formas, apoyando los sistemas y servicios nacionales de los que dependen los niños, niñas y familias. Desde enero de 2026, la organización ha intensificado sus esfuerzos para atender estas necesidades: proporciona tratamiento a los niños y niñas heridos, entrega suministros a refugios y centros médicos, y brinda atención a las familias desplazadas.
“Sin una acción urgente y sostenida, toda una generación de niños, niñas y jóvenes corre el riesgo de arrastrar las cicatrices de esta crisis hasta la edad adulta”, ha señalado Corsi. “La recuperación de Líbano depende de que protejamos ahora a la infancia y garanticemos su derecho a la atención médica, la educación, la protección y las oportunidades que necesita para construir su futuro”.
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