RTBE TELEVISIÓN
ON

✅ Análisis | Terrorismo callejero en A Coruña: la extrema izquierda incendia la ciudad y el Gobierno calla

⏱️ Tiempo de lectura: 4 min

Ola de violencia en A Coruña tras el boicot de la extrema izquierda al acto de Vox

Radicales de extrema izquierda desatan el caos en A Coruña tras el mitin de Vox, dejando policías heridos, contenedores quemados y graves destrozos.

Radicales de extrema izquierda provocaron graves altercados e incendios en A Coruña tras un mitin de Vox, ante el total silencio del Gobierno
Contenedores incendiados y destrozos en el centro de A Coruña tras las agresión a las Fuerzas de Seguridad


COINPE
Por: COINPE • Fuentes oficiales

Un violento brote de guerrilla urbana e intimidación ideológica convulsionó las calles de A Coruña tras la celebración de un acto político de Vox en la plaza de María Pita. Lo que comenzó como un boicot orquestado contra la intervención de Santiago Abascal degeneró en una ofensiva directa protagonizada por grupos de extrema izquierda, dejando un saldo de policías e informadores agredidos, detenciones, destrozos en el patrimonio urbano e importantes daños económicos en el centro histórico de la ciudad.

1. Ataque premeditado y boicot al acto político

A diferencia de una movilización pacífica, los colectivos radicales de extrema izquierda organizaron una contraprotesta violenta sin comunicación previa a la autoridad competente. Tras el inicio del acto político, los manifestantes radicales iniciaron el lanzamiento masivo de objetos contundentes, piedras, huevos, petardos y adoquines contra los asistentes, medios de comunicación y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El lanzamiento sistemático de proyectiles y las agresión directa a los agentes de la Policía Nacional obligaron a las fuerzas del orden a intervenir para proteger la integridad física de los ciudadanos y restablecer el orden cívico violentado por los extremistas.

2. Violencia en las calles y pautas de agitación

Tras el desalojo de las inmediaciones de la plaza, los violentos trasladaron la agresión al centro urbano empleando métodos de agitación y kale borroka:

  • Incendios y barricadas: Se registró la quema intencionada de casi una treintena de contenedores, creando barreras de fuego en pleno casco urbano para impedir el despliegue policial y sembrar el caos.
  • Destrozos al comercio y la hostelería: Varios establecimientos privados sufrieron la rotura de escaparates, destrozos en terrazas hosteleras y pintadas intimidatorias.
  • Coordinación e impunidad de los agresores: Los atacantes hicieron uso de rostros cubiertos y tácticas de dispersión rápida, emulando los episodios de guerrilla urbana registrados en movilizaciones radicales europeas.

3. Responsabilidad política y condena institucional

Las reacciones institucionales y políticas ante los graves altercados han señalado la gravedad del boicot a la libertad de expresión y de reunión:

  • Actuación del Estado: La Delegación del Gobierno confirmó que la manifestación ultra no estaba autorizada e informó del avance en las investigaciones para la identificación y procesamiento judicial de los agresores.
  • Denuncia de las víctimas del boicot: Representantes políticos y cívicos condenaron el ataque, subrayando que la violencia, el boicot y el terrorismo en la vía pública vulneran los principios fundamentales de la democracia, y exigieron firmeza judicial ante la creciente agresividad de la extrema izquierda radical.

Silencio institucional y político: Una actitud cuestionada

Más allá de los destrozos materiales y de las agresiones físicas registradas en las calles, uno de los aspectos que más indignación ha generado tras los violentos episodios en A Coruña es el absoluto silencio guardado por los principales dirigentes de la izquierda y los responsables del Gobierno. Hasta el momento, ningún líder progresista ni miembro del Ejecutivo ha salido públicamente a condenar la violencia ni a solidarizarse con los agentes agredidos o con los vecinos y comerciantes afectados. Este mutismo generalizado ha sido interpretado por diversos sectores cívicos y de la oposición como un silencio cómplice que contrasta con la rotundidad exigida ante otro tipo de actos, evidenciando una preocupante tibieza institucional cuando la violencia proviene de colectivos afines a su espectro político.

Publicar un comentario

0 Comentarios

📬 No te pierdas nada

Cada semana, los mejores artículos directo a tu bandeja.