✍Francisco José Castillo Navarro, Director General del Grupo Periódico de Baleares, Presidente Fundador de AMC/
Al Partido Popular de Baleares parece que los problemas no le llegan desde la oposición, sino desde dentro. Cuando todavía no se ha disipado la sensación de ineficacia política en el Ayuntamiento de Palma, una información publicada por el Diario de Mallorca vuelve a sembrar dudas sobre quién gobierna realmente en Baleares y con qué criterios se ejerce el poder.
El foco apunta directamente a Alejandro Jurado, jefe de Gabinete de la Presidencia del Govern y una de las personas más cercanas a Marga Prohens, que ha sido imputado por un presunto delito de prevaricación administrativa. La titular de un juzgado de instrucción de Palma le ha citado a declarar como investigado el próximo 24 de marzo, en un caso que desprende un fuerte olor a nepotismo, trato de favor y uso patrimonial de las instituciones públicas.
Según la denuncia, Alejandro Jurado habría maniobrado desde su cargo político para apartar a un funcionario con más de 20 años de experiencia y colocar a un familiar suyo como chófer personal de la presidenta del Govern. El conductor desplazado no era un recién llegado: había sido el chófer oficial de Bauzá y Armengol, lo que desmonta cualquier argumento de falta de confianza o capacidad profesional.
El denunciante sostiene que fue víctima de un plan “ilegal, injusto y arbitrario”, ejecutado con un único objetivo: beneficiar a un familiar del poder. En su lugar, el Govern habría designado a una persona con escasa experiencia acreditada, que además protagonizó un accidente grave con el vehículo oficial, dejándolo completamente destrozado pocos minutos después de trasladar a la presidenta Marga Prohens al aeropuerto. Un accidente sin otros vehículos implicados y que terminó con el coche oficial declarado siniestro total.
El juzgado no ha actuado de forma precipitada. La magistrada lleva meses investigando esta querella y solo ha formalizado la imputación tras recibir documentación clave solicitada al Govern, incluido el expediente completo del proceso de selección, al que se presentaron unos 200 aspirantes. Resulta, como mínimo, difícil de creer que entre tantos candidatos el elegido fuera, casualmente, el familiar directo del jefe de Gabinete.
Además de la imputación, la jueza ha solicitado el atestado completo del accidente tanto a la Policía Local de Palma como a la Guardia Civil de Tráfico, así como toda la información a la aseguradora del vehículo oficial: llamadas registradas, fotografías periciales, informes de daños y tiempos de actuación. El objetivo es claro: conocer la verdad de lo ocurrido y determinar si hubo irregularidades posteriores.
En este contexto, tal vez Marga Prohens debería ampliar el foco y mirar también hacia su propio partido en Palma. En concreto, hacia Xavi Boned, actual Teniente de Alcalde de Palma y dirigente del Partido Popular, que es su marido, por sus presuntas empresas y los negocios que estaría realizando. No se trata de una acusación formal, pero sí de cuestiones que merecerían explicaciones públicas claras y transparentes. La ejemplaridad no puede exigirse solo a los adversarios políticos, también y especialmente a los propios. Eso sí, este asunto daría para otro artículo, porque las sombras empiezan a acumularse peligrosamente.
Todo ello dibuja un escenario profundamente preocupante para un Govern que llegó prometiendo regeneración democrática, gestión rigurosa y fin de las viejas prácticas. El PSOE, junto a Més y Podemos, gobernó mal en la anterior legislatura, muy mal, pero el PP tenía la oportunidad de demostrar que era diferente.
De momento, no lo está siendo.
Aún queda legislatura por delante. Marga Prohens puede dar un giro de timón, depurar responsabilidades y marcar distancias reales con estas prácticas. O puede seguir navegando rumbo al iceberg, confiando en que esta vez el Titanic no se hunda.
Mientras tanto, el PSOE se frota las manos.
Porque cuando el poder se utiliza para colocar a los tuyos, la credibilidad se evapora, la confianza ciudadana se rompe y la política vuelve a convertirse en sinónimo de abuso. Y en Baleares, eso ya lo hemos visto demasiadas veces.
FJCN









4 Comentarios
Ole tus huevos dando caña a izquierda y derecha, eres la leche
ResponderEliminarEl PP es más de lo mismo que el PSOE en Baleares estamos perdidos
ResponderEliminarLa Guardia Civil debería investigar a toda esta gente, políticos ufffff
ResponderEliminarAquí nadie se salva, muy valiente Castillo por publicar y explicarte también
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