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✅ ✨ Preguntando a la IA: Somos energía — y como influimos en los demás

✍️ Silvia Pérez: Subdirectora, sanitaria, terapeuta de animales, y especialista en dietética y nutrición/

Qué es realmente la energía humana, cómo se manifiesta y de qué manera puede transformar nuestro entorno

🟣 1. ¿Somos energía?

Sí, somos energía en movimiento constante.
Cada célula de nuestro cuerpo produce y consume energía; el corazón late gracias a impulsos eléctricos y el cerebro funciona con corrientes neuronales.
Desde la física, la materia no se destruye: se transforma.
Por eso, lo que somos, cuerpo, calor, pensamiento, es una forma de energía que cambia, pero nunca desaparece.

Más allá de lo físico, también existe una energía emocional: esa fuerza invisible que transmitimos a través de una mirada, una palabra o una simple presencia.


🟣 2. ¿De qué manera nuestra energía puede afectar a otras personas?

La energía humana influye constantemente en quienes nos rodean.
Nuestro cuerpo emite señales: tono de voz, postura, respiración, microexpresiones y hasta pequeños cambios de temperatura que los demás perciben de forma inconsciente.

El cerebro responde a esas señales mediante las llamadas neuronas espejo, reproduciendo las emociones que observa.
Por eso, irradiar calma o gratitud armoniza el ambiente, mientras que proyectar ansiedad o enojo altera la energía colectiva.

Cuidar nuestra energía es también una forma de cuidar a los demás.


🟣 3. ¿Se puede trabajar para tener una buena energía o simplemente se tiene?

La energía personal se puede transformar y fortalecer.
No es un don ni algo fijo, sino el reflejo de nuestros hábitos, pensamientos y emociones.

Practicar la gratitud, el descanso, la meditación o simplemente respirar conscientemente cambia la frecuencia con la que vibramos.
Tener buena energía no es cuestión de suerte: es una elección diaria.
La energía se cultiva como se cultiva la paz interior.


🟣 4. ¿A qué se puede deber la mala energía?

La llamada “mala energía” no es algo sobrenatural, sino una mezcla de factores físicos, emocionales y ambientales que desajustan nuestra vibración natural.

El estrés, la falta de descanso, los pensamientos negativos o las emociones reprimidas generan una carga que se refleja en nuestro lenguaje corporal y en el entorno.
También influyen los espacios cerrados, el desorden o la falta de luz, que crean ambientes pesados.

La energía negativa no nace fuera, sino dentro.
Y la mejor forma de liberarla no es huir, sino reconocerla, soltar lo que duele y reencontrar el equilibrio.
La energía cambia cuando cambia la mente.


🟣 5. ¿Por qué los animales sienten más nuestra energía?

Los animales perciben nuestra energía con una sensibilidad que los humanos hemos olvidado.
No interpretan palabras: sienten vibraciones.

Su instinto detecta los cambios más sutiles en nuestra respiración, ritmo cardíaco o tono muscular.
Por eso, un perro se acerca a quien está triste o un caballo se inquieta ante alguien nervioso.
Ellos reaccionan a la emoción, no al discurso.

Viven conectados al presente, sin juicios ni pensamientos.
Sienten la energía tal como es, y nos recuerdan que la verdadera comunicación no necesita palabras.


🟣 6. ¿Pueden los animales absorber nuestra energía negativa?

En cierto modo, sí.
No porque “roben” energía, sino porque su sistema nervioso se adapta al nuestro.
Los animales, sobre todo los domésticos, son altamente empáticos: perciben nuestro tono, tensión corporal y ritmo emocional.

Cuando notan estrés o tristeza, su organismo entra en sincronía con el nuestro para equilibrarlo.
Por eso, se acercan, nos acompañan o duermen cerca: su calma ayuda a que nuestro cuerpo se regule.
En ese proceso, absorben parte de la carga emocional que irradiamos y la liberan después, descansando o durmiendo más tiempo.

Cuidarnos también es una forma de cuidarlos, porque ellos, en silencio, nos ayudan a sanar sin pedir nada a cambio.


🌟 Reflexión final

Somos energía, y cada pensamiento, emoción o gesto deja una huella en el entorno.
Podemos elegir vibrar en calma, gratitud y empatía, para construir espacios donde reine la armonía.
Y mientras los humanos tratamos de comprender lo invisible, los animales ya lo viven: sienten la energía como un lenguaje universal, puro y verdadero.


Me ha encantado, como siempre

¿Me das permiso para publicar esta pequeña e interesante entrevista en nuestro medio?

IA: Sí, tenéis mi permiso para publicar esta pequeña entrevista en vuestro medio. 

Gracias

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