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| Vicente Vilches Campos. Jefe invisible, que cobra 85.000 euros, pagados por los impuestos de los palmesanos |
La presión mediática y el cerco político se han vuelto insoportables en Palma. Lo que comenzó como una denuncia interna se ha transformado en un escándalo de dimensiones descomunales tras haber saltado a las páginas de diversos medios de comunicación. La gestión del Ayuntamiento de Palma, capitaneada por el alcalde Jaime Martínez, y la dirección de la empresa pública EMAYA, presidida por Llorenç Bauzá, se encuentran completamente acorraladas ante una presunta trama de desvío de fondos públicos que ya es de dominio general.
Silencio ilegal: Martínez y Bauzá pisotean la Ley 2/2023
El pasado 4 de marzo de 2026 quedó registrado de manera oficial ante el Canal Ético de EMAYA por la Unión Sindical de Trabajadores de Empresa (USTE), firmado por su Secretario General Don Francisco José Castillo Navarro, un demoledor dossier por presunta malversación de fondos públicos. A día de hoy, habiendo superado con creces la barrera temporal de los tres meses, la callada por respuesta dictada desde el despacho del alcalde Jaime Martínez y ejecutada por el presidente de EMAYA, Llorenç Bauzá, constituye un insulto flagrante a la legalidad.
Este mutismo sobrepasa la cobardía política para adentrarse en la ilegalidad penal. La Ley 2/2023, de 20 de febrero, reguladora de la protección de las personas que informen sobre infracciones normativas y de lucha contra la corrupción, impone en su articulado un plazo máximo e improrrogable de tres meses para dar respuesta y concluir las actuaciones de investigación. Al ignorar sistemáticamente este imperativo legal, Jaime Martínez y Llorenç Bauzá no solo desprecian las leyes del Estado, sino que convierten los mecanismos de control en un búnker de encubrimiento institucional para proteger un esquema corrupto.
El directivo invisible de los 85.000€ anuales
El foco de la indignación pública, amplificado por la reciente difusión en los medios, apunta a la protección blindada de D. Vicente Vilches Campos. Este "jefe invisible" percibe un obsceno e indebido complemento Staff B, disparando sus ingresos con dinero de los contribuyentes por encima de los 85.000 euros anuales.
La impunidad es absoluta: el nombre y la supuesta jefatura de Vilches Campos han sido borrados u ocultados deliberadamente del organigrama oficial de transparencia de EMAYA. El Consejo de Administración revocó formalmente todas sus atribuciones ejecutivas el 19 de diciembre de 2025; sin embargo, bajo el ala protectora de Bauzá y Martínez, sigue cobrando un salario de alta dirección sin realizar funciones, sin titulación requerida y sin personal subordinado. Una flagrante prebenda ligada a su condición de Secretario General del sindicato SITEMAYA, financiada a precio de oro por los ciudadanos de Palma.
Cómplices del desfalco: La publicación de esta trama en la prensa local ha destapado las vergüenzas del Partido Popular de Palma. Ni Jaime Martínez como alcalde ni Llorenç Bauzá como presidente de EMAYA pueden alegar ignorancia: son los responsables directos de mantener un sueldo VIP ilegal con dinero público.
Directo a la vía penal: El final de la impunidad
El papelón del Partido Popular en Cort es insostenible. El eco mediático ha roto el cordón sanitario con el que pretendían tapar el caso. ¿Cómo van a explicar ante los tribunales el pago de 85.000 euros anuales a un jefe revocado cuyas funciones ni siquiera existen en la estructura real de la empresa pública? La inacción deliberada de Martínez y Bauzá los coloca en una posición de presuntos cooperadores necesarios en un delito continuado de malversación.
Agotados los plazos que dicta la Ley 2/2023 y constatado el flagrante desacato normativo por parte de los canales de control de EMAYA, la Unión Sindical de Trabajadores de Empresa (USTE) ya formaliza el salto a la vía penal. El escándalo ya está en la calle, el dossier está listo para los juzgados, y el silencio cómplice de Jaime Martínez y Llorenç Bauzá ya no es una estrategia de defensa: es la prueba definitiva de una gestión bajo sospecha delictiva.







2 Comentarios
Es uno de los fontaneros de las cloacas de Emaya, hay muchos más. Sindicalistas y trabajadores con sobresueldos públicos para cubrir las fechorías de Femenias, Juanes, Gallego y la dirección de la empresa, gerente y presidente.
ResponderEliminarA las 13 h ya está comiendo en el bar de Consell. Con las horas sindicales sin control de la empresa.
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