✅ ¿Por qué las olas de calor ponen en peligro la vida de los niños en Europa?

¿Por qué el calor extremo en Europa puede ser mortal para los niños?

Expertos de la OMS y UNICEF alertan de que el calor extremo aumenta el riesgo de deshidratación, golpe de calor y complicaciones graves.

El calor extremo en Europa: una amenaza silenciosa para la salud de los niños
Calor extremo y salud infantil: el peligro que crece en Europa

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Por: PLATAFORMA INTERNACIONAL DE PERITOS JUDICIALES FORENSES

Fuentes oficiales: OMS, UNICEF, el Observatorio Europeo del Clima y la Salud (Climate-ADAPT/EEA).

Las olas de calor son uno de los fenómenos meteorológicos más peligrosos para la salud pública en Europa. Aunque suelen asociarse con un mayor riesgo para las personas mayores, los niños, especialmente los bebés y los menores de cinco años, también constituyen uno de los grupos más vulnerables. Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) advierten de que el aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático está incrementando el riesgo de enfermedades graves e incluso de muerte infantil.

¿Por qué los niños son más vulnerables al calor?

El organismo de los niños regula la temperatura de forma menos eficiente que el de los adultos. Además:

  • Sudan menos, por lo que eliminan peor el exceso de calor.
  • Se deshidratan con mayor rapidez.
  • Su temperatura corporal aumenta más deprisa.
  • Dependen de los adultos para hidratarse, buscar sombra o reconocer los primeros síntomas del golpe de calor.

Según UNICEF, los adultos pueden no detectar a tiempo cuándo un niño está sufriendo un episodio de estrés térmico, ya que los síntomas suelen aparecer de forma rápida.

Riesgos para la salud

La exposición prolongada a temperaturas extremas puede provocar:

  • Golpe de calor, una urgencia médica potencialmente mortal.
  • Deshidratación severa.
  • Problemas respiratorios, especialmente en menores con asma.
  • Agravamiento de enfermedades cardiovasculares y renales.
  • Alteraciones del sueño debido a las noches tropicales, lo que afecta al desarrollo y al aprendizaje.
  • En mujeres embarazadas, un mayor riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y otras complicaciones que afectan al bebé.

La OMS recuerda que las hospitalizaciones y las muertes relacionadas con el calor pueden producirse el mismo día de la exposición o en los días posteriores, por lo que actuar con rapidez resulta esencial.

Europa, el continente que más rápido se calienta

La OMS Europa señala que el continente se está calentando aproximadamente el doble de rápido que la media mundial. Como consecuencia, las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y duraderas.

En junio de 2026, la OMS informó de que la reciente ola de calor había provocado más de 1.300 muertes en Europa, calificando el estrés por calor como un "asesino silencioso". Además, advirtió de que muchas infraestructuras europeas no fueron diseñadas para soportar temperaturas tan elevadas.

Un problema que afecta a millones de menores

Los datos de UNICEF muestran que alrededor de la mitad de los niños que viven en Europa y Asia Central ya están expuestos a olas de calor frecuentes, el doble de la media mundial.

Si el calentamiento global continúa, para 2050 prácticamente todos los niños de la región estarán expuestos a episodios frecuentes de calor extremo, con olas de calor más largas y severas.

Además, un informe de UNICEF estima que en 2021 murieron 377 niños por causas relacionadas con el calor en 23 países europeos y de Asia Central, y aproximadamente la mitad de ellos tenía menos de un año.

¿Cómo proteger a los niños?

Los expertos recomiendan:

  • Mantener una hidratación constante, incluso aunque el niño no tenga sed.
  • Evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día.
  • Permanecer en lugares frescos o climatizados cuando sea posible.
  • Vestir ropa ligera, transpirable y de colores claros.
  • Nunca dejar a un niño dentro de un vehículo estacionado.
  • Estar atentos a síntomas como mareos, somnolencia, irritabilidad, piel muy caliente, vómitos o pérdida de conciencia, que requieren atención médica inmediata.

Conclusión

El calor extremo ya no es un fenómeno excepcional, sino un creciente problema de salud pública en Europa. Los niños son especialmente vulnerables debido a las características de su organismo y a su dependencia de los adultos para protegerse. Las advertencias de la OMS, UNICEF y la Agencia Europea de Medio Ambiente coinciden en que la adaptación al cambio climático, la mejora de las infraestructuras y la adopción de medidas preventivas serán fundamentales para evitar que las olas de calor sigan cobrando vidas entre la población infantil.


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