✅ La Generación olvidada: El conmovedor llamado a la unión de Rafael Verger en Baleares


La voz de nuestros mayores no puede ser silenciada

No Reclamamos Privilegios; Reclamamos Respeto»: Las Verdades que Sacuden al Movimiento Asociativo de Mayores
Rafael Verger, presidente de la Asociación socio-cultural de Pensionistas y Jubilados de La Vileta-Son Serra


Por: El Ciudadano Habla • 

Las páginas de opinión y participación ciudadana son, hoy más que nunca, el altavoz necesario para canalizar las inquietudes de los colectivos que sostienen el tejido social de nuestros barrios. En esta ocasión, abrimos nuestro espacio a una reivindicación que apela directamente a la memoria histórica, la justicia social y el cumplimiento de la palabra dada.

Recibimos la misiva de Rafael Verger, presidente de la Asociación socio-cultural de Pensionistas y Jubilados de La Vileta-Son Serra, quien plasma con absoluta lucidez y firmeza el sentir de una generación que se niega a quedar en el olvido institucional. A continuación, reproducimos íntegramente su mensaje:
Queridos compañeros y compañeras: de la tercera edad

Me dirijo a todos vosotros con preocupación, pero también con la esperanza de que sepamos estar unidos ante una situación que ya no puede dejarnos indiferentes.

Los acontecimientos que estamos viviendo con algunas asociaciones de mayores deben hacernos reflexionar seriamente. Hoy afecta a unas entidades, pero mañana puede afectar a cualquiera de nosotros. Como dice el refrán, "tiempo al tiempo".

Nosotros representamos a un colectivo que merece todo nuestro respeto: nuestros mayores. Personas que, después de toda una vida de trabajo, esfuerzo y contribución a la sociedad, disfrutan de unos espacios que en su día las instituciones públicas presentaron como un compromiso firme dentro de sus programas de gobierno y de su apuesta por el asociacionismo.

Aquellos acuerdos fueron anunciados públicamente con orgullo. Tanto el Govern de les Illes Balears como la Fundación Sa Nostra colocaron rótulos, realizaron presentaciones y difundieron ampliamente un modelo de colaboración que se presentó como un ejemplo de compromiso social y prestigioso modelo democrático. Ambas instituciones obtuvieron el reconocimiento y el prestigio que otorgaba aquella iniciativa.

Sin embargo, con el paso de los años, la realidad es muy distinta. Las asociaciones seguimos sobreviviendo con enormes dificultades, solicitando ayudas que, en muchas ocasiones, parecen auténticas limosnas. No podemos continuar dependiendo de la voluntad política del momento ni de decisiones improvisadas que ponen en riesgo el trabajo de décadas.

Ha llegado el momento de que las instituciones que un día asumieron esos compromisos den nuevamente la cara. No basta con aparecer cuando hay una fotografía institucional o cuando conviene realizar campañas de imagen. El compromiso con las personas mayores debe demostrarse con hechos, garantizando la estabilidad de las asociaciones y de los espacios que utilizan miles de ciudadanos.

Resulta difícil comprender que existan recursos para numerosas iniciativas sociales mientras el movimiento asociativo de las personas mayores continúa luchando por mantener abiertas sus puertas. Nosotros también somos una prioridad social. Somos quienes combatimos la soledad, fomentamos el envejecimiento activo, promovemos la convivencia, la cultura, la participación ciudadana y el voluntariado.

Y precisamente ese voluntariado, realizado de forma altruista por cientos de personas, apenas recibe reconocimiento. Dedicamos incontables horas al servicio de los demás, asumimos responsabilidades que en muchas ocasiones corresponden a la propia Administración y, aun así, seguimos siendo un colectivo poco valorado.

No podemos seguir mirando hacia otro lado. La verdadera crisis no es únicamente económica; también es una crisis moral e institucional cuando quienes sostienen el tejido social de nuestros barrios y pueblos sienten que han sido olvidados.

Por todo ello, hago un llamamiento a todas las federaciones y asociaciones de mayores para que actuemos unidos. Es el momento de alzar nuestra voz con respeto, pero con firmeza. No reclamamos privilegios; reclamamos el cumplimiento de unos compromisos adquiridos y el respeto que merece una generación que tanto ha dado a nuestra sociedad.

La unión de nuestras entidades será la mejor garantía para defender el presente y el futuro de todos los mayores de Baleares.

Recibid un cordial saludo,
Rafael Verger
Presidente Asociación socio - cultural de Pensionistas y Jubilados de La Vileta-Son Serra
La radiografía que el Señor Verger expone en su carta no es solo un toque de atención, sino un recordatorio urgente de que el bienestar de las personas mayores y la supervivencia de sus espacios de encuentro no pueden quedar al arbitrio de la improvisación o de los presupuestos variables. Cuando la Administración se retira de sus compromisos históricos, debilita las redes que combaten de forma directa flagelos tan actuales como la soledad no deseada. Escuchar esta llamada a la unión y a la dignidad no es una opción; es un deber moral de las instituciones públicas de nuestras islas para con quienes lo han dado todo por el bienestar del que hoy disfrutamos. Desde esta sección, queda abierto el debate.

El Ciudadano Habla

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